La Dermatofitosis o vulgarmente llamada Tiña, es una enfermedad de caninos y felinos producida por hongos denominados Dermatofitos, caracterizados por su afinidad por estructuras del cuerpo que poseen una proteína llamada  “queratina”, como el pelo, pluma, uña y la capa más superficial de la piel (estrato corneo) . Esta infección puede estar presente en perros, gatos, cobayos, conejos y el hombre. 

Los dermatofitos agrupan varias especies de hongos, que en dependencia de su hábitat más común se clasifican en antropofílicos, aquéllos que infectan principalmente al hombre, zoofílicos, los que producen con mayor frecuencia la enfermedad en animales, y geofílicos, los que viven en el suelo.

Los hongos más comúnmente involucrados en Dermatofitosisson:

– Microsporum Cannis: afecta  tanto a perros como a gatos, siendo estos últimos en muchas ocasiones  portadores de este hongo sin manifestar ningún síntoma (forma subclínica de la enfermedad), lo que potencia su importancia como transmisores del dermatofito a las personas.

– Microsporum  Gypseum: más frecuente en perros que viven fuera de sus casas, ya que este hongo es geofílico , se encuentra en el suelo de donde pasa a los animales, produciendo lesiones en zonas de contacto con el suelo, como en las patas y el hocico, en aquellos que tienen la costumbre de cavar la tierra.

Trichophyton mentagrophytes: frecuentemente el origen está en el contacto con algún roedor, reservorios naturales de este hongo.

No siempre que un individuo tome contacto con  dermatofito, se generará la infección. La primera barrera de defensa está en la secreción de glándulas de la piel, que evitan la multiplicación de los hongos, el acicalamiento en los gatos. Siendo alterada está por baños frecuentes con  champús inadecuado y la matas en gatos de pelo largo.

Una vez que se atraviesa esta barrera, es el sistema inmunitario el encargado de frenar la infección.  Dependiendo de la capacidad de defensa del individuo, es decir si presenta otra patología simultáneamente, si es muy joven y aún su sistema inmunológico no está desarrollado o malnutrido, puede curarse  por sí mismo, es decir auto limitarse, pero ese periodo puede durar meses, lo que da lugar a que otros animales o personas que estén en contacto, se contagien.  Siendo de suma importancia su tratamiento.

El contagio de la tiña puede ser de manera directa, de un individuo a otro, ya sea de un roedor a un perro, de un gato a una persona, de una persona a un perro, o indirecta a través de pelos o escamas como toallas, cepillos, peladoras, etc.

Las manifestaciones de la tiña, depende del tipo de dermatofito que la genere y la adaptación del huésped al mismo. Siendo más intensa la lesión mientras menos adaptación. El aspecto característico son alopecias (falta de pelo) por la ruptura del pelo, redondeada siendo la zona central pálida y la zona recién afectada rosada (escarapela). También es usual la presencia de escamas o caspa dentro de la lesión.

El prurito o rascado es muy variable de un individuo a otro, cuando la inflamación es muy intensa se denomina querion, y en caso muy severo puede aparecer un granuloma. Las zonas donde más comúnmente aparecen en los caninos es en cara, orejas, patas y rabo.

Los gatos además de presentar  las lesiones caracteristicas, frecuentemente cubiertas por costras, y localizadas en cabeza miembros anteriores, puede cursar con una alopecia irregular y extensa  si es de pelo largo, o  no manifestar ningún signo clínico (forma subclínica); también lo denominado dermatitis miliar cuando presenta pápulas recubiertas de costras; y hasta granulomas.

Con menor frecuencia perros y gatos pueden presentar onicomicosis por Microsporum Gypseum o Trichophyton Mentagrophytes. Donde alrededor de la uña se verá inflamada con deformidad en la garra.

 

Fuente: Foyel.

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