Es una desagradable sensación que provoca deseo de rascarse. Es el síntoma más común en dermatología.

¿A qué se debe?  A distintas enfermedades. Pueden presentarse solas o de modo recurrente (más de una causa). Mencionamos algunas de ellas:

– Origen dietético (carencias o excesos, mala nutrición).

– Infecciosas (bacterias y hongos).

– Parasitosis externas (pulgas, garrapatas, piojos, sarnas).

-Alergias: a pulgas, alimentarias, por contacto con sustancias diversas, a sustancias inhaladas.

– Higiene de la piel.

– Autoinmunes.

¿Come nuestro animal los nutrientes necesarios?

Es importante alimentarlo con nutrientes en cantidad y calidad necesarios para su etapa en la vida (crecimiento, adultos, inactivos, reproducción, trabajo, etc.). Es necesario consultar con tu veterinario de confianza.

¿Cómo se presentan las infecciones de piel?

Es común encontrarnos con peladuras, a veces circulares, secas o húmedas, causadas por hongos o bacterias. Estas pueden ser causa o consecuencia de otros problemas, por ejemplo: Sarna, alergia, desequilibrios hormonales, etc. También, supuraciones, costras y pelos que al caerse dejan un sitio sangrante.

Es cierto que ¿los perros son alérgicos a las pulgas? Sí. Aparte de la constante molestia de las pulgas caminando por el cuerpo; al picar (se alimentan de sangre) inyectan una pequeñísima cantidad de saliva suficiente para sensibilizarlos. A partir de este momento ante picaduras, a veces de una sola pulga, desencadena todo el proceso alérgico. Por este motivo es que hacemos tanto hincapié en el control poblacional de pulgas; no solo sobre el animal, sino también en su ambiente (su casa). Por cada Pulga que observe en su animal; hay cientos que no se ven en su hogar. Es importante llevar al animal al veterinario para realizar un control exhaustivo y poder así, diagnosticarlo.

Importancia de la Higiene:

La piel es el reflejo de la salud. Un pelaje descuidado, con nudos, da lugar a infecciones de piel y favorece la proliferación de parásitos externos. Un manto sucio, seborreico, con mal olor, es muy desagradable al tacto y es un medio favorable para el desarrollo de hongos y bacterias.

Usando un shampoo adecuado, dedicando unos minutos a desenredar, en el caso de un animal de pelo largo, removiendo el pelo muerto, logramos una mejor aireación de la piel y el manto. Favoreciendo la convivencia y mejorando la relación con nuestros animales.

Es fundamental llegar a un buen diagnóstico. El constante rascado produce una inflamación de la piel y las bacterias producen infecciones que llegan a enmascarar la causa primaria del problema.

Fuente: Foyel.

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