Es una especialidad médica que se encarga del:  diagnóstico,  evaluación y el tratamiento de los pacientes con  un trastorno, lesión o enfermedad que deterioran las funciones normales. El mismo realiza tratamientos con técnicas invasivas o no invasivas, colaborando a la recuperación  parcial o total de las capacidades perdidas -en especial los sistemas musculoesqueléticos, cardiovasculares, pulmonares y/o neurológicos- brindando una atención integrada que tiene por objetivo restituir las funciones del paciente.

Origen del término:

Fisiatría del griego significa: physis=naturaleza, iatrei=curación. Es decir, curación de las enfermedades por procedimientos naturales.

La fisiatría veterinaria abarca tanto la fisioterapia como la kinesiterapia. La kinesiología es el estudio científico del movimiento del cuerpo. La palabra Kinesiología proviene del griego kínesis=movimiento; logos=tratado, estudio.

¿Cómo funciona?

La fisioterapia veterinaria es el tratamiento con agentes físicos, naturales y/o artificiales, frío, calor, hidroterapia y aquellos agentes físicos técnicos que aportan energía eléctrica, lumínica, mecánica, entre otras, que facilitan la rehabilitación de los pacientes y la recuperación  de una función normal después de una enfermedad o de una lesión.

Las técnicas de tratamientos son variadas tales como: masaje, manipulación, ejercicios físicos terapéuticos. La rehabilitación funcional neuro-músculo-esquelética completa la fase última del tratamiento y procura devolver al paciente a su estado de integridad funcional, incluyendo las técnicas activas, motoras.

El Fisiatra Veterinario actúa en las  enfermedades en la fase aguda, crónica y las consecuencias de las mismas desplegando un tratamiento que minimice las complicaciones del aparato músculo-esquelético, fundamentalmente en aquellos pacientes que presentan lesiones que los inmovilizan o en procesos degenerativos.

Fuente:
AIFIS VET

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