¿Sabías que el 53% de los perros y el 55% de los gatos adultos sufren de obesidad? Esto representa más de 100 millones de mascotas con posibles afectaciones de salud a temprana edad y a esto debemos de añadir que 9 de cada 10 dueños no reconocen esta obesidad como un problema serio.

La obesidad es una enfermedad crónica que conlleva serias alteraciones de las distintas funciones corporales y reduce la esperanza de vida de los animales. Con frecuencia, puede estar asociado a otras a enfermedades como la diabetes. Para un adecuado manejo de estas patologías es fundamental considerar una nutrición específica.

Desde los problemas cardiovasculares hasta el desgaste mental, existen muchos riesgos de salud graves que cambian la vida de los gatos y perro con sobrepeso y obesos.

Como sucede en la población humana, en los gatos la obesidad es un problema cada vez más frecuente. Esta puede tener un impacto grave y de por vida en un gato o perro, y afectar su salud, su calidad de vida y sus funciones corporales.

Cuando tu gato o perro tienen sobrepeso u obesidad, su cuerpo empieza a almacenar los alimentos que ingiere como grasa, en lugar de consumirlos, ya que la energía que gasta es menor que la energía que ingiere. Esta grasa empieza a afectar las funciones corporales a medida que se infiltra en órganos específicos, como el hígado, o «recubre» otros, como las arterias. El peso adicional ejerce presión sobre los sistemas internos y las articulaciones de tu gato o perro, lo que conlleva una serie de riesgos para la salud.

Con la dieta, el ejercicio y las conductas adecuadas, podrás proteger a tu gato o perro de los riesgos del sobrepeso o la obesidad. Para empezar, hablá con el veterinario, para que te aconseje sobre cuál es la mejor forma de actuar.

 

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